La Federación CREFOR sostiene que la extrema vulnerabilidad al VIH de los gays, travestis, homosexuales y en general de los hombres que hacen sexo con hombres (HSH), se debe a la baja autoestima colectiva del grupo, que conduce a la adopción de hábitos comportamentales inseguros.

La información no logra cambiar los hábitos de comportamiento. Se atribuyó erróneamente a la acción educativa y preventiva del grupo gay el descenso de participación en la epidemia de SIDA de 1982 a 1997, cuando en realidad se debía a la evolución de la epidemia, con la entrada masiva de otros subgrupos poblacionales.

A partir de 1997 la participación de gays, travestis y otros hombres que hacen sexo con hombre en la epidemia de SIDA en Argentina ha comenzado a subir nuevamente. En los últimos 5 años ha habido diversos indicios que sugieren que se está reproduciendo en nuestro país el fenómeno de “resurgimiento o rebrote” de la subepidemia en gays, trans y otros HSH, ampliamente documentada en hemisferio norte. En el quinquenio 2002/2005 ha habido en la provincia de Córdoba un aumento sistemático de la prevalencia de hombres que hacen sexo con hombres del 5% anual; un aumento similar apareció en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de San Juan, y en la Nación, debido a la caída de los casos de UDI, se registra un doble aumento de porcentaje de seroprevalencia en infecciones nuevas: heterosexuales y HSH suben simultáneamente. El 38% de esas infecciones corresponden a HSH.


Sin embargo, el grupo HSH estuvo ausente de la planificación estratégica de la Nación en el período 2001-2003, y sigue sin recibir la atención debida a su vulnerabilidad incrementada  a su alta tasa de infección. La baja asignación de recursos y la subestimación de su número absoluto pone en evidencia la discriminación estructural contra la homosexualidad. Es particularmente preocupante que la prevención se reduzca a tres subgrupos: gays, travestis y trabajadores sexuales masculinos, dejando de lado a toda la adolescencia homosexual y a todos los HSH no integrados a los subgrupos de la cultura gay, o no dedicados al entretenimiento o la prostitución como actividades de subsistencia.

Las campañas informativas y exhortativas dirigidas al grupo gay primero y a los homosexuales en general después fracasaron en lograr que descendiera la seroprevalencia en dicha población, ya que la escolaridad y la información, no son un factor de prevención entre gays, travestis y otros HSH.

Por eso, el Proyecto CREFOR busca en las 24 provincias argentinas y en la Ciudad de Buenos Aires  "Crear donde no hay y Fortalecer donde hay" grupos y organizaciones gays, lésbicas y travestis, con la finalidad de promover la acción en VIH a través del refuerzo de la autoestima, la disminución del estigma discriminatorio, la defensa de los derechos humanos y civiles y la promoción de la organización comunitaria apoyándonos sobre una red nacional de organizaciones similares.

El Proyecto CREFOR originalmente fue impulsado por SIGLA (Sociedad de Integración Gay Lésbica Argentina), que dio origen a la Federación CREFOR, quien lo tomó como propio a partir de enero de 2003.

Fuente epidemiológica: Beyrer, Toronto 2006; Espinoza CDC 2005; Infosida Nº 5 GCBA; Programa Provincial de Sida Córdoba, 2007; Hospital Rawson, San Juan, Febrero 2007; Boletín de sida 2007 PNS.